Entrevista a Oscar Fernández publicada en la revista CONGA mag.
Este es un mensaje dirigido a ustedes, aún ignotos líderes de futuras bandas de rock: ya no es suficiente con el talento musical, la sintonía y la química entre los miembros de su banda, un garaje que sirva de búnker, un anónimo RRPP que se encargue de hacerles prensa, algún que otro descabellado que oficie de manager, y un grupito de bellas niñas groupies. Esas cabecitas que marcan la línea de un bajo, el beat de una batería, el riff de una guitarra, y las cadencias de las voces, tienen que lucirse e imponer un estilo, ese que los hará únicos e irrepetibles en la historia del rock.
¡Llamada de emergencia para ustedes, queridos noveles agitadores de melenas! Les llegó el momento de cambiar su demodé peluquería de barrio (aquella que fuese la responsable de su primer corte taza de la infancia), por una que respire y viva rock. Surgida a principios de los 90 cuando “era muy feo lo que pasaba en las cabezas de los argentinos, salíamos de los ´80 y todo era una gran confusión y poco estilo”, Roho ha inventado y re-inventado el look punk-rock local en las cabezas de Los Brujos, pasando por el novedoso estilo rap-funk con aires del Bronx de los jovencísimos Illia Kuryaki, hasta llegar al siempre adolescente look sónico de la banda de Adrián Dárgelos y de sus contemporáneos Juana La Loca, epítomes de la generación X.
La entrada al nuevo milenio, los encuentra con clientes musicales de estilo sofisticado, bandas post-rock, electrónicas, y trendy pop, que posan sus orgullosas cabezas en el obligado photoshooting de pasillo. Pero sin lugar a dudas, el cliente (y amigo) estrella por excelencia, ese que todo muchacho que se inicia en la música con una guitarra y un cancionero inspirado en las mejores letras de rock que supo dar el país en los ochenta, aspira a alcanzar, es (¡quién si no!) Gustavo Cerati: “lo conozco cuando se separa deSoda Stereo; vino por primera vez en octubre de 1997. Yo tenía ganas de hacer un calendario de Roho y me parecía que Gustavo tenía que estar, ya que era un artista que tenía ver con nuestra generación, que venía avanzando fuerte en los 90s. El accedió a la idea a cambio de que le corte el pelo… de ahí en más trabajamos juntos para todos sus proyectos”.
En esta nota, Oscar Fernandez (a la cabeza de Roho) quien, junto a toda su troupe marca musical tendencia en la ciudad de la furia inspirándose en “estímulos visuales” que devienen cortes de pelo, nos hace una retrospectiva y nos acerca sus inminentes proyectos.
¿Cuándo nace Roho y cuáles fueron tus motivaciones al momento de emprender un proyecto que conjugara estilo, arte y música? ¿Quiénes colaboraron y siguen colaborando en este proyecto?
El proyecto nace en 1994 cuando comienzo a trabajar en Roho como colorista y peinador. Compre una parte con trabajo, y ahí empezó la odisea. Buenos Aires necesitaba un lugar como Roho para contener todo lo que estaba sucediendo a nivel moda en esta ciudad. Básicamente la motivación era la energía del deseo que se desbordaba y así nace Roho. Colaboraron Horacio mi socio, y todos los chicos que trabajaban en la pelu en ese momento. Quedamos poquitos, tan solo cuatro, en esa instancia todos perseguíamos el mismo fin, después la vida nos fue desperdigando a cada uno en diferentes lugares, por elección y solo quedamos dos: Horacio y yo, de aquel estado embrionario.
¿Quiénes se encargaron de la ambientación y decoración de ambos locales, y cuál fue tu participación en el diseño de los mismos?
Las idea de todos los locales que se hicieron hasta ahora (el de Caballito y el de Palermo), y sus respectivas reformas, salieron de mi cabeza, creo que fui una especie de arquitecto en otra vida, es algo q me apasiona. Me encanta generar palacios de diversión y después trabajar en ellos y compartirlos con mis amigos y clientes.
Atención ahora ustedes, jóvenes y adultos que juegan a mutar en rock stars en medio de la vorágine de sus aburguesadas vidas de familia y oficina: Roho los invita a pedir turno ya y entregarse a sus artistas manos de tijera al ritmo de la música para peluquerías (“la música es una especie de combustible para nosotros, nos conecta directamente con el placer, con lo cual se nos hace imposible pensar y trabajar sin música”). Para todos hay un look esperando ser adoptado y amado: rulos locos, largos sexy, corto a lo garçon para las chicas; punk, rockero hi-fi, corto versátil a lo nerd, nucas rebajadas, corte estilo años cincuenta, etc., para los muchachos.
Contanos cómo surge el proyecto Música para Peluquerias Volumen I y cómo fue la convocatoria
Música para Peluquerías fue la consecuencia de algo muy fuerte que pasaba en ese lugar tan mágico q es Roho: había artistas, había ganas, y decidí reunirlos y contarles que me gustaría hacer una especie de homenaje a Brian Eno, como él hacía en los 70?s: música para aeropuertos, música para ascensores, y me encantó la idea de música para peluquerías. Todos hicieron una canción y se convirtió en un compilado memorable. Incluso nos llegan mails desde Japón pidiéndolo: ¡una gloria!
El mes de abril los encuentra lanzando la temporada otoño invierno en las calles porteñas, al mejor estilo londinense o parisino, la cual se impondrá tanto en showsmainstream como en gigs Indies, y en las infaltables fiestas de moda palermitanas. A mitad de año Oscar nos promete mover las cabezas al ritmo de Música para Peluquerías Vol. II, del cual nos adelanta: “el disco va a ser doble y compila una cantidad de hits impresionantes y exclusivos de unos artistas increíbles”. Una muestra más de porqué Roho es mucho más que tijeras, sprays, tinturas, y catálogos de peinados…
¿Qué pensás diferencia a Roho del resto de las peluquerías y salones de estilo?
Yo creo q la diferencia de Roho con otras peluquerías es que las otras son peluquerías… Y Roho es otra cosa q todavía no se de que se trata (risas).

























